Justo cuando empezaba a sentir, o pensar, ya no estoy tan segura, que tenía una chance de ser felíz, de hacer mi vida, tranquila, independiente, todo lo que yo quería, me vengo abajo, decaigo, me confundo, no sé que quiero, no sé que me falta, no sé que me sobra, no sé nada.
Me siento sola. Caminando por un sendero en un eterno atardecer, sin ningún otro camino alrededor, sin nada más que el sol frente a mí, y lo que yo caminé atrás, por lo cual no vale la pena retroceder porque ya sé qué hay en el pasado.
No hay señal de nada...
Capaz una brisa.
No pasan aviones ni pájaros volando.
El único ruido son mis pasos...
El eterno atardecer y yo.
Nada más
No hay comentarios:
Publicar un comentario